viernes, 23 de octubre de 2009

...comenzando...

- ¿Sabe?, he decidido comenzar otro blog.
- ¿Otro, es que tiene más de uno?
- Sí, tengo tres y administro uno más.
- ¿No será mucho?
- es que me gusta escribir
- ¿Y al menos los leen?
- Buena pregunta. Creo que en el que administro si lo hacen, pero no dejan comentarios. Es del Centro de Padres del colegio de mis hijos.
- ¿No me diga, Dirigente?
- Vicepresidente
- Importante el cargo, ¿no?
- No crea, es que nadie quiere estar en la directiva.
- Típico del chileno… poco comprometidos
- Es que no tienen tiempo, sabe ud., todos trabajan
- Ah, ya veo, ¿y usted?
- También trabajo, pero me hago el tiempo.
- A lo mejor trabaja poco, por eso tiene tiempo de escribir acá
- Hmmm…
- Perdón, no lo quise ofender
- No se preocupe, lo he pensado. Pero yo creo que es saber como programarse en el día.
- Ah, eso sí.
- Es que aprendí a ser ordenado
- ¿No me diga?
- Así es, en la Universidad.
- ¿Ingeniero?
- No, Diseñador.
- Oiga, pero yo tengo amigos diseñadores que no saben ni donde dejan el lápiz.
- Bueno, de todo hay en la viña del señor.
- Bueno nos desviamos del tema. ¿De que tratará este nuevo blog?
- Pues de todo, de vivencias, de quejas, de opiniones, de la vida.
- Bien profundo entonces.
- No lo sé, irá saliendo de a poco.
- Entonces espero que le vaya bien… a propósito como se llama?
- ¿Yo?
- No, su blog.
- Usted disculpe, estaba distraído. He decidido ponerle Prejuicios cognitivos
- Algo rebuscado el título… me lo explica un poco, ando muy lento hoy.
- Bueno, es esa distorsión del conocimiento que afecta al modo en el que los seres humanos percibimos la realidad.
- Me ha dejado perplejo.
- Esa es mi intención.
- Esperaré sus comentarios entonces.
- Será un placer. Yo, después esperaré sus críticas.
- Las tendrá, las tendrá.

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